La Guardia Civil de Albacete desarticula un grupo criminal especializado en robos en viviendas habitadas



Guardia Civil  •       

Efectivos del Área de Patrimonio de la Unidad Orgánica de Policía Judicial, pertenecientes a la Comandancia de la Guardia Civil de Albacete, dentro del marco de la operación “MANZIL”, han detenido a los cuatro integrantes de  un grupo criminal organizado dedicado a sustraer efectos de valor del interior de domicilios, cuando los moradores abandonaban sus domicilios.

Se han esclarecido 18 delitos de robo con fuerza cometidos por los detenidos en las provincias de Albacete, Badajoz, Cáceres, Cuenca, Guadalajara, Madrid, Salamanca, Valencia y Zaragoza, además de otro de pertenencia a grupo criminal organizado.

Investigaciones

Las investigaciones se iniciaron a raíz de la denuncia formulada ante la Guardia Civil por una ciudadana, en la que manifestaba haber sido víctima de robo en el interior de su vivienda, sita en la pedanía albaceteña de El Jardín, echando en falta algunos objetos de valor.

Tras la recepción de esta denuncia fue la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Benemérita albacetense quien se hizo cargo de las investigaciones, al sospechar que este robo había sido cometido por los integrantes de un grupo organizado que había actuado en provincias limítrofes, dedicado especialmente a los robos en domicilios de pequeñas localidades.

Modus operandi utilizado por el grupo criminal

De las primeras pesquisas realizadas la Guardia Civil pudo comprobar que se trataba de  un grupo organizado cuya especialidad eran las viviendas de ámbito rural en poblaciones pequeñas con escaso tránsito.

Los detenidos seleccionaban previamente sus objetivos llegando incluso a establecer contacto con los moradores con diversas excusas como la pérdida de un perro o alquiler de vivienda, comprobando así que la vivienda estaba habitada con la consiguiente posibilidad de hallar objetos de valor, mostrando una naturalidad inusual.

Gran movilidad y multirreincidencia

Fruto del trabajo policial se pudo identificar a cuatro personas, afincadas en la Comunidad de Madrid, que podrían integrar este grupo, comprobando como estas llegaban a recorrer más 1.000 kilómetros en sus robos para evitar ser detectados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de la zona donde cometían los ilícitos penales.

Durante las investigaciones la Guardia Civil pudo constatar, como en los diferentes viajes que realizaban actuaban tantas veces como creían necesario hasta obtener un “botín” importante,  llegando a practicar varios robos en la misma localidad.