El Hospital Militar Gómez Ulla: de la guerra de Cuba al COVID-19



Ministerio de Defensa  • 

El Hospital Militar de Madrid-Carabanchel, primer nombre por el que se le conoció, comenzó a atender enfermos llegados desde la Guerra de Cuba el 21 de abril de 1896, aunque sus instalaciones no se terminaron hasta 1903.

En junio de 1946, pasó a denominarse ‘Hospital Militar Gómez Ulla’, en reconocimiento al inspector médico de primera clase Mariano Gómez Ulla, quien había desarrollado sus actividades quirúrgicas en el hospital con gran eficacia y pericia.

El Hospital Central de la Defensa quedó, a partir de diciembre de 2011 integrado en la Red Sanitaria Pública de la Comunidad de Madrid, como parte de un servicio de interés general. Como consecuencia de ello, y para adaptarse a las nuevas circunstancias sanitarias, a raíz de la crisis del virus ébola, en 2014, el hospital se dotó de una unidad de aislamiento para atender enfermedades altamente infecciosas.

Es gracias a esta unidad, que desde que el 31 de enero de 2020, cuando llegaron los primeros 21 pacientes evacuados desde Wuhan repatriados con el fin de ponerlos en cuarentena preventiva, el hospital ha atendido a más de 12.000 afectados por la pandemia del COVID-19.

Gracias a su relevante trayectoria, el pasado mes de enero, y mediante la Orden Ministerial 1/2021, se incluyen en su denominación las ideas de vida y esperanza, porque, “con la preparación e inestimable calidad de trato asistencial de su personal y con sus avanzados medios sanitarios, ha contribuido muy eficazmente no solo a salvar un gran número de vidas sino también a aumentar la esperanza de muchos enfermos y de sus familiares y seres queridos en su curación y en la preservación de la calidad de su salud”.