Una tienda online ficticia informaba de la existencia de “stock” de material sanitario que realmente no tenía


La Guardia Civil, en el marco de la operación MEDICAL SHIELD-MASCAR, ha detenido en Vigo (Pontevedra) a D.V.I., de 26 años de edad, por estafar en la venta online de material sanitario. Se le imputa el supuesto delito de estafa continuada.

La investigación se inició el pasado mes de marzo a raíz de las denuncias presentadas  por los responsables de dos residencias de mayores de la provincia de Burgos, en las que aseguraban que habían sido víctimas de una estafa por parte de una empresa de venta online de productos sanitarios publicitados como “protección específica contra el contagio del coronavirus”.  

Estas residencias de ancianos habían realizado encargos de material sanitario por más de 3.500 euros, y tras el paso del plazo establecido para la recepción de sus pedidos, ni habían recibido el material, ni existía garantía de reembolso de la cantidad abonada. Asimismo, a través de las comunicaciones trasmitidas por los ciudadanos en el buzón de sugerencias de Guardia Civil, en el correo electrónico ciberestafas@guardiacivil.org y en los perfiles de Guardia Civil en RRSS, se han localizado más de 60 denuncias interpuestas contra el sitio web en diferentes sitios. Tras ello, los agentes comenzaron una investigación que les llevó hasta una empresa de Vigo, y  comprobaron que se trataba de un complejo entramado virtual creado por el ahora detenido.  

El engaño se cometía a través de una tienda online perfectamente diseñada donde se informaba permanentemente de la existencia de “stock” de material sanitario y posibilitaba el “pago seguro” mediante un amplio abanico de sistemas. Para reforzar el engaño, marcaba plazos de entrega muy breves (España peninsular 15 días, Islas 18 días, UE de 7 a 15 días, etc). Creó la web en plena crisis sanitaria, dos días antes de la entrada en vigor del estado de alarma.  Algunos de los afectados habían comprado en la citada web mascarillas del tipo FFP3 con válvula, las cuales se vendían en la web como adecuadas para la protección del COVID19, y en la mayoría de los casos, no les llegaba el pedido, o si les llegaba una mínima cantidad correspondían a mascarillas de pésima calidad y sin las certificaciones oportunas. 

El detenido usaba hasta siete cuentas bancarias y una aplicación de gestión de pagos seguros, en la que recibió más de 2.600 transacciones por valor superior a los 100.000 euros de los que se ha solicitado el bloqueo. Esta empresa de pago online ha informado a los investigadores que ha recibido hasta el momento 753 reclamaciones, por lo que se estima que hay un gran número de afectados. Por todo ello, se detuvo a esta persona en Vigo (Pontevedra), como supuesto autor de un delito de estafa continuada, con el agravante de tratarse de bienes de primera necesidad. Le constan antecedentes policiales por delitos de falsedad y contra el patrimonio. Además, se ha registrado la sede de la empresa, donde se ha intervenido diversa documentación y material informático para su estudio. 

Las diligencias han sido entregadas en el Juzgado de Instrucción de Salas de los Infantes (Burgos)  Entre los afectados se encuentran víctimas con perfiles de todo tipo, algunos especialmente sensibles como residencias de la tercera edad y colectivos sanitarios. Ha sido tal la incidencia de esta página web fraudulenta que muchos perjudicados publicaron en redes sociales mensajes destapando la estafa de esta empresa, incluso han llegado a crear plataformas de afectados, con las que ha contactado la Guardia Civil.  

Debido al alcance de la estafa no solo existen afectados en territorio nacional, sino también en el extranjero. Por ello la Guardia Civil está impulsando la localización de más víctimas a través de EUROPOL y canales de cooperación policial internacional. Esta actuación se enmarca dentro del dispositivo especial contra la ciberdelincuencia de la Guardia Civil desarrollado desde el inicio de crisis sanitaria COVID-19.

Ante la alta demanda de material sanitario necesario para la protección de la salud pública que se está produciendo, se ha provocado una situación de escasez en el mercado de estos productos necesarios para la protección individual, que ha dado lugar a un notable aumento de este tipo de ciberestafas.