Una mujer simula su propio secuestro en Badalona y acaba detenida



Mossos  •       

Los hechos se remontan a la noche del 4 de octubre cuando el marido de la supuesta víctima puso en conocimiento de la comisaría de Badalona que había recibido varias comunicaciones a través de su teléfono móvil donde su mujer le informaba del secuestro y las condiciones para liberarla. Se da la circunstancia de que en aquellos momentos al denunciante estaba siendo atendido en un centro hospitalario.

Las primeras gestiones las llevaron a cabo agentes de la comisaría de Badalona. Después de que, pasadas unas horas, la supuesta víctima no apareces, avisaron a los especialistas de la Unidad Central de Secuestros y Extorsiones que se hicieran cargo de la investigación.

Desde un primer momento se dio tratamiento de secuestro al delito denunciado y se pusieron en marcha una serie de acciones y dispositivos de búsqueda de la persona supuestamente privada de libertad además de informar la autoridad judicial con carácter de urgencia.

En el curso de las investigaciones los agentes pudieron comprobar que la persona privada de libertad no estaba secuestrada y que había podido acceder a parte del dinero que su pareja había pagado en concepto de rescate.

Horas más tarde los propios investigadores la localizaron, sana y salva, en una sala de juegos de azar mientras jugaba una partida de bingo. A la vista de los indicios recopilados los investigadores detuvieron a la mujer por simulación de delito y extorsión hacia el denunciante, al que la arrestada había impuesto el pago del rescate mediante las amenazas hacia su propia vida.

Hechos recurrentes: simular el propio secuestro para obtener dinero o evitar afrontar obligaciones

No es la primera vez que los investigadores de esta especialidad se enfrentan al esclarecimiento de un secuestro que finalmente resulta ficticio. Cada año se computan denuncias por secuestro donde la víctima dice estar o haber estado retenida por unos desconocidos, ya sea para obtener dinero para afrontar sus deudas o satisfacer sus necesidades, o bien para ocultar una ausencia difícilmente justificable.

El tratamiento desde un inicio – disparo de indicios razonables y firmes al contrario – es el de un incidente por secuestro en curso, donde se vierten numerosos recursos humanos y materiales. Los avances en la gestión de estos incidentes permiten obtener indicios como imágenes, reconocimientos o declaraciones que acaban por desmontar la versión facilitada por la supuesta víctima.

Hay que recordar que simular delitos o interponer denuncias falsas por hechos que no han sucedido, son acciones tipificadas por el Código Penal y, por tanto, las personas autoras pueden ser investigadas o detenidas, según el caso.