La Cruz Roja concede la Placa de Honor, su más alta condecoración, a las Fuerzas Armadas en reconocimiento a su labor



Ministerio de Defensa  • 

Con esta concesión, la Cruz Roja reconoce también los valores de los Ejércitos y de la Unidad Militar de Emergencias (UME), en especial el elevado grado de humanidad demostrado en la protección y defensa de las personas en situación de vulnerabilidad y del Derecho Internacional Humanitario.

Robles y el presidente de la Cruz Roja España, Javier Senent, han coincidido en destacar las similitudes entre dos instituciones cuyos hombres y mujeres están siempre en primera línea, enfrentándose a retos de todo tipo y ayudando a salvar vidas y a ciudadanos en situación de vulnerabilidad.

La titular de Defensa ha subrayado que “hay algo que a mí, como ciudadana, me emociona especialmente: cuando veo a la Cruz Roja siempre en los lugares más difíciles y comprometidos sin pedir nada a cambio, trabajando únicamente por razones humanitarias. Igualmente, me siento profundamente orgullosa cuando veo a los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas que están allí donde hay un problema, una necesidad o ayudando a alguien que sufre”.

Añadiendo que: “en estos momentos tan duros que ha vivido España y también en las misiones internacionales, cuando les he preguntado a los profesionales de las Fuerzas Armadas que estaban allí cómo se sentían, decían que tenían la satisfacción del deber cumplido, pero siempre se exigían más a sí mismos y les hubiera gustado haber podido salvar más vidas y ayudar a más gente. Esa generosidad no tiene límites.”

El acto ha sido amenizado por la banda de música de la Agrupación de Infantería de Madrid ha interpretado fragmentos de la ‘Novena Sinfonía’ de Beethoven y de ‘El Mesías’ de Haendel. Unas piezas, que en palabras de la ministra se han elegido porque son una manifestación de fuerza, compromiso con la vida, ilusión y esperanza, unos principios que caracterizan a Cruz Roja y a las Fuerzas Armadas.

Robles ha concluido su intervención asegurando que “allí donde haya que construir un mundo más justo estará la Cruz Roja y, por supuesto, las Fuerzas Armadas”, lo que “constituye un motivo de esperanza en la humanidad», ha subrayado.

Por su parte, el presidente de la Cruz Roja España, Javier Senent, ha apelado “hoy más que nunca a la unidad de la sociedad ante la multitud de situaciones de vulnerabilidad a las que nos estamos enfrentando y para las que se requiere un compromiso colectivo”, al mismo tiempo que ha valorado como “muy importante seguir con la seguridad y el apoyo que nos transmiten los hombres y mujeres que componen las Fuerzas Armadas y hacerlo con esa calidad humana que os autoimponéis”.

Senent ha recordado las muchas ocasiones en que han coincidido ambas instituciones «forjando una relación consolidada y de respeto» y ha recalcado el reconocimiento de las Fuerzas Armadas dentro y fuera de nuestras fronteras.

Asimismo, ha querido destacar “el valor, porque el ejercicio de vuestro trabajo, aunque en misiones humanitarias, no está exento de riesgos. Cada vez más, en los conflictos actuales vemos que el personal que compone las operaciones de mantenimiento de la paz es permanente objeto de actos de hostilidad en numerosos escenarios en todo el mundo. En ocasiones, los distintivos de protección acaban convirtiéndose en dianas.”

Las Fuerzas Armadas españolas participan desde hace más de tres décadas en operaciones de mantenimiento de la paz y misiones humanitarias en las que se atiende a la población afectada por conflictos armados o catástrofes naturales de cualquier tipo en distintos países. En territorio nacional, su labor se potenció con la creación en 2005 de la UME.

Esas labores humanitarias se desarrollan en colaboración con otras instituciones entre las que se encuentra la Cruz Roja española. La cooperación con esta organización se remonta a la fundación de dicha institución en España, y en la actualidad se encuadra en el Convenio de colaboración suscrito en el año 2004 y renovado en 2020.

El jefe de Estado Mayor de la Defensa, almirante general Teodoro López Calderón, ha hecho referencia a los orígenes de esa “relación especialísima con nosotros”, hace siglo y medio, cuando uno de los primeros acuerdos de la Cruz Roja fue “proteger a los militares heridos en campaña”.

Cruz Roja ha colaborado estrechamente en el último año y medio con las Fuerzas Armadas en la lucha contra la pandemia, en la nevada de ‘Filomena’, en la operación de evacuación de colaborares afganos de Kabul y, en estos días, en la catástrofe ocasionada por la erupción del volcán ‘Cumbre Vieja’ de la isla canaria de La Palma.

Al acto en el paraninfo del Centro Superior de la Defensa (CESEDEN) han asistido la subsecretaria de Defensa, Amparo Valcarce, y los jefes de Estado Mayor del Ejército de Tierra, general de Ejército Amador Enseñat, y del Ejército del Aire, general de Aire Javier Salto, entre otros, así como una nutrida representación de la Cruz Roja España, como la vicepresidente nacional, María del Mar Pageo.

La Placa de Honor, cuyo origen se remonta a 1876, es una de las más altas distinciones que concede la Cruz Roja española y está dedicada a reconocer servicios extraordinarios prestados a la institución, o en cumplimiento de fines humanitarios.