Una patrulla de Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil intervino con rapidez este martes tras recibir el aviso de una persona inconsciente y sin respiración en plena vía pública.
A su llegada, los agentes comprobaron que el ciudadano se encontraba en parada cardiorrespiratoria, por lo que iniciaron de inmediato el protocolo de emergencia. Uno de los integrantes de la patrulla, un guardia civil en período de prácticas, comenzó a realizar maniobras de Reanimación Cardiopulmonar (RCP) de forma ininterrumpida.
Durante 18 minutos, el agente mantuvo las compresiones torácicas sin pausa, hasta que finalmente la persona auxiliada recuperó constantes vitales. La persistencia y correcta aplicación de las técnicas de primeros auxilios resultaron determinantes para estabilizar al afectado antes de la llegada de los servicios sanitarios.
Posteriormente, el ciudadano fue evacuado al centro hospitalario más cercano, donde quedó ingresado para su valoración y seguimiento médico.
Desde la Guardia Civil se ha destacado la importancia de la formación en primeros auxilios y la rápida actuación policial, que en este caso fue clave para salvar una vida.
